Una manera de expresión en cada sujeto tiene que ver con la palabra pero también con el cuerpo. Las somatizaciones son, en este sentido, modos de mostrar algo, sin saber qué es lo que se muestra.
Existen diversas denominaciones en el ámbito de la salud para “nombrar” lo que ocurre en el cuerpo. Algunas de ellas son:
- Trastorno psicosomático: Alude a una inversión, un tras/tornar algo, perturbar, causar disturbios, es decir aquello que resulta confuso. El trastorno intenta remarcar que “eso” que afecta al cuerpo debe ser entendido como una mediación entre el sujeto y el mundo exterior. Francoise Dolto, psicoanalista francesa, va a decir que son afecciones del cuerpo que no se deben a causas orgánicas y su origen estaría en el inconsciente. Es decir, habría una causalidad del trastorno psicosomático.
- Fenómeno psicosomático: surge de la medicina para hacer referencia a una afección de etiología imprecisa, donde el fenómeno afectando a algún órgano se resiste al tratamiento médico, presentando bruscas apariciones y desapariciones. Joyce Mc Dougall, psicoanalista francesa, va a decir que los fenómenos psicosomáticos pueden aparecer en cualquier sujeto ya que todos tendríamos una tendencia a somatizar en determinadas ocasiones, cuando la capacidad para responder en forma simbólica se ve sobrepasada.
- Enfermedad psicosomática: Una alteración más o menos grave de la salud del cuerpo animal, es decir corresponde a un funcionamiento anormal del organismo.
- Somatización: propuesto en el pensamiento psicoanalítico, a comienzos del siglo XX, por el Médico Wilhelm Stekel” quién propuso este término para referirse a un proceso hipotético en el cual los mecanismos de defensa natural no permiten la expresión de la ansiedad, dando lugar a una expresión en el cuerpo, la somatización.
En general los cuadros de somatización tienen una Historia de múltiples síntomas físicos, que empieza antes de los 30 años, persiste durante varios años y obliga a la búsqueda de atención médica o provoca un deterioro significativo social, laboral, o de otras áreas importantes de la actividad del individuo. Los Síntomas somáticos parecen inexplicables sin correlato en examen físico o laboratorio. Frecuentemente ocurre que en la descripción que hace el paciente hay una multiplicidad de síntomas dolorosos, gastrointestinales, sexuales y pseudoneurológicos lo que evidentemente complica aún más la posibilidad del diagnóstico. Justamente este punto, “el diagnóstico”, es lo que parece complicar al paciente, la incertidumbre de no saber qué se tiene, cuál es el diagnóstico o de qué dan cuenta estos síntomas. Sin embargo no se trata del diagnóstico sino de eso que se afecta al sujeto.
Las somatizaciones se presentan en preferentemente en mujeres y jóvenes
Somatizaciones y Trastornos Autoinmunes
La autoinmunidad es una causa frecuente de enfermedad en los humanos, afecta aproximadamente al 2% de la población y resulta de un fallo o ruptura de los mecanismos.
El sistema inmune debe distinguir entre lo propio y lo ajeno, para atacar lo ajeno, defendiendo así lo propio. Esto se consigue trabajando la tolerancia desde el principio del desarrollo del sistema inmune.
El fenómeno de tolerancia consiste en el aprendizaje del reconocimiento de lo propio, y conlleva la destrucción de clones de linfocitos llamados autorreactivos, que pueden atacar al propio organismo.
Este fenómeno está profundamente alterado en todas las enfermedades autoinmunes. Por ejemplo, si un antígeno es la sustancia extraña contra la cual reacciona el sistema inmune, en estas enfermedades, el antígeno está en las propias células del sujeto.
Pierre Marty, (Psiquiatra y Psicoanalista francés) y sus colaboradores realizaron diversas investigaciones en los que mostraron estadísticas y estudios cooperativos que dan cuenta de la pre-existencia de una depresión severa en la mayor parte de pacientes afectados de patogenia autoinmune.
No conocemos el mecanismo íntimo de producción de estos sucesos, pero entendiendo que todo hecho celular o biológico tiene expresión psíquica, entendiendo al sujeto como sujeto psíquico articulado a un cuerpo biológico, y tomando en cuenta además nuestra propia casuística, nos adherimos a este pensamiento.
En las enfermedades autoinmunes, desde el punto de vista psicoanalítico leemos una relación del sujeto con leyes biológicas primordiales, como la función protectora y defensiva del sistema inmunológico por completo tergiversada, cuestión que permite abrir una serie de “casos” que mezclan lo propiamente somático y psíquico.
El cuerpo está ligado a lo somático, en tanto cuerpo es lo que se dice del soma. Es la palabra que circula en relación al soma, lo que conlleva a enlazar lo propiamente somático con lo psíquico.
El cuerpo es algo que sólo pertenece a la especie humana. Es decir, cuerpo, en tanto algo particular y subjetivo, estaría estrechamente ligado a nuestra condición de sujetos de lenguaje, o sea somos seres psicosomáticos, en tanto psíquico como igualmente somático.
Estudios actuales han demostrado la relación existente entre la depresión, ansiedad y los desordenes del orden somáticos. Algunos de ellos demuestran lo siguiente:
“Depression, anxiety, and somatoform disorders”
Department of Psychosomatic and General Clinical Medicine, Medical Hospital, University of Heidelberg, Heidelberg, Germany, publicado en Pubmed, Sept. 2009.
Depresión, ansiedad y somatización son los trastornos mentales más frecuentes en la atención primaria de salud.
Se propone dar un adecuado diagnóstico a las múltiples formas leves de los síndromes mentales, las formas graves de la comorbilidad entre somatomorfos, depresivos y / o trastorno de ansiedad, por ejemplo, con un enfoque tridimensional.
“Somatización diagnostico causa y prevalencia en los trastornos mentales”
Department of Psychosomatic Medicine, University Hospital, Heidelberg, Germany, Publicado en PUBMED, Febrero 2005.
Existen diagnóstico superpuestos entre somatomorfos, depresión y trastornos de ansiedad eran frecuentes (79,6%).
Los pacientes con trastornos somatomorfos; explicaron síntomas depresivos y / o trastornos de ansiedad, asociado principalmente con causas psicosociales.
Para estos pacientes, las atribuciones causales pueden ser particularmente útil para aclarar las características clínicamente significativo de trastornos mentales comunes y contribuir así a la evaluación clínica.
“Concepción de los síndromes somáticos funcionales”
Departamento de Medicina Psicosomática, de la Facultad de Medicina de la Universidad Médica de Kansas, publicado en Pubmed, Sept. 2009
Los “Síndromes somáticos funcionales” es una de las nuevas terminologías en la medicina. Sin embargo la mayoría de los médicos ya han notado que los pacientes apelan a sus síntomas físicos sin explicación médica desde mucho tiempo atrás. Por otra parte, los psiquiatras percibían los mismos síntomas físicos como una representación simbólica de los conflictos psicológicos de los pacientes, los trastornos somatomorfos.
Esta nueva terminología “síndromes somáticos funcionales” tiene la intención de integrar las dos dimensiones anteriores y comprender al paciente como una persona completa.
Lo que se intenta mostrar son los aspectos multidimensionales de “síndromes somáticos funcionales” y la intención de servir a la pista que necesita cada médico para comprender a los pacientes con síntomas somáticos.
En nuestro país:
Un estudio colaborativo realizado por la OMS, Ustun y Sartourius en 1995 demostró que los diagnosticos psiquiatricos más frecuentes en la Antención Primaria son: Depresión 29,5% – Ansiedad 18,7% y Somatización 17,7%.
Lo anterior nos muestra que estos diagnósticos frecuentemente aparecen como una preocupación de salud de nuestro país.
A partir de todos los elementos anteriores nos damos cuenta de la importancia de las somatizaciones y el efecto que genera en los pacientes.
El síntoma somático aparece como un indecible para el sujeto, como aquello de lo inconsciente, no representable, como aquella parte del cuerpo que no logró ser apuntalada en beneficio de la vida psíquica y ha quedado expuesta al dominio fisiológico.
La apuesta es escuchar al sujeto, sus palabras y sus quejas, para que signifique su enfermedad y/o somatización y más allá que eso, que sus palabras entren en circulación.
Cuando es posible entender el sentido de ese síntoma somático en la vida de ese sujeto, cuando él puede hacerse de su sentido, aquello de lo inconexo, de lo interno y lo externo, lo psíquico y lo somático resultan evidentemente como un continuo y la distinción es inaceptable.
Sabemos que la enfermedad somática no posee una existencia independiente de las vicisitudes del psiquismo inconsciente.
Cuando llegamos a comprender el significado de un síntoma somático, la enfermedad tendría que eliminarse de la conciencia, para dar lugar al drama que se expresaba y ocultaba en ella.
El síntoma somático al ser trabajado psicoterapéuticamente e interpretado permite simbolizar un episodio de la vida del sujeto. Cuando es posible comprender el síntoma somático, esa fractura, esa detención de la cadena significante desaparece para dar cabida al sentido de la enfermedad, de manera tal de hacer consciente y parte integral de la vida del sujeto su padecer. Cuando el síntoma no se comprende, no se puede dar con su sentido, éste se nos presenta como exterior, como pura biología enloquecida, que no es más que la respuesta resignada en el trabajo con pacientes que presentan síntomas somáticos
“…tenemos, entonces, que considerar la vida como la enigmática coexistencia de lo que uno llama cuerpo y de lo que uno llama alma, como una unidad de cuerpo y alma, de ahí que resulte que no se puede tener ni enfermedades físicas ni enfermedades psíquicas, ya que en toda circunstancia cuerpo y alma caen enfermos simultáneamente” G. Groddeck.
Autores: Ps. Luis Díaz C. y Ps. Marcela Toro V.
Bibliografía
• Chiozza, L. Green, A. “Diálogo psicoanalítico sobre psicosomática”. Editorial Alianza. Buenos Aires, 1998.
• Descartes, R “Discurso del método”. Alianza Editorial. Madrid, 1999.
• Dejours, C. “Investigaciones psicoanalíticas sobre el cuerpo”. Siglo XXI Editores. Madrid, 1992.
• Freud, S. “Esquema del Psicoanálisis”. Vol. XXIII. En: Obras completas, Amorrortu Editores. Buenos Aires, 1996
• Groddeck, G.” El libro del Ello. Cartas psicoanalíticas para una amiga”. Editorial Sudamericana. Buenos Aires, 1968
• Lacan, J. “Psicoanálisis y medicina. En: Intervenciones y textos I”. Editorial Manantial, Buenos Aires. 2001